LA FALSA MASONERÍA
(Autor Anónimo)
La falsa Masonería se basa en el culto a la personalidad; la verdadera Masonería es impersonal. En nuestros talleres masónicos, vemos a masones peleando por puestos en Logia, luchas que terminan en divisiones dolorosas.
Los que no entienden la Masonería buscan culto a la personalidad, una trampa que nos desenmascara. El mal masón se desenmascara solo, buscando lucimiento personal en vez del bien de la Orden. Quienes buscan este tipo de reconocimiento suelen haber fracasado en el mundo profano y ven la Logia como un lugar para obtener aplausos.
Usan su poder para perseguir y no para construir, sin darse cuenta de que los altos grados son símbolos de un avance espiritual que no poseen.
Dentro de la Masonería, la Gran Obra se cumple venciendo pasiones y bajos ímpetus emocionales. Todo en Masonería tiene un sentido, aunque a ojos profanos parezca ridículo.
Para hacer feliz a un falso masón, dale diplomas y honores. Para un auténtico masón, demuéstrale que te mejoras a ti mismo constantemente.
El masón es un creador de condiciones que no divide. Las situaciones especiales dan frutos. Para muchos, el mundo es como debe ser; para el masón, es una posibilidad de mejora. El primer paso es: Masón, mejórate a ti mismo.
Namaskar
